Entender el destino de cada euro público es clave para fortalecer la confianza ciudadana y mejorar la gestión financiera. En esta guía, exploraremos en detalle cómo se distribuyen los recursos en 2026 tanto en las comunidades autónomas como a nivel local, así como el impacto directo en familias y autónomos.
Presupuestos autonómicos en cifras históricas
En 2026, las comunidades autónomas reciben un récord histórico de 157.731 millones de euros en entregas a cuenta, un crecimiento del 7% respecto a 2025. Si añadimos la previsión de liquidación, los recursos totales alcanzan 170.300 millones de euros, un 7,7% superior al año anterior.
- Comunidades Autónomas: 157.731 millones de euros entregas a cuenta
- Entidades Locales: 29.246 millones de euros, 30.216 tras liquidación
Las entidades locales —ayuntamientos y corporaciones municipales— cuentan con un incremento del 8,7% respecto a 2025. Esta disponibilidad de fondos impulsa proyectos de inversión, mejora de servicios públicos y mantenimiento de infraestructuras.
El objetivo de déficit del -0,1% para el periodo 2026-2028 no exige esfuerzos adicionales de ajuste, por lo que las comunidades disponen de 1.755 millones en 2026 para nuevas reformas y 5.485 millones en el trienio.
Desglose funcional y medidas sociales
Más allá del global presupuestario, es fundamental analizar las partidas funcionales que inciden directamente en la calidad de vida de los ciudadanos:
- Remuneración de asalariados: incremento cercano al 4% por actualización salarial
- Gastos de funcionamiento: previsión de aumento del 4% en servicios básicos
- Conciertos y otros gastos corrientes: subidas del 3% al 4% según programas
Estas partidas cubren sueldos de docentes y sanitarios, mantenimiento de centros públicos y convenios con entidades privadas para servicios esenciales. A ello se suman medidas sociales cuantificadas:
- Reducción de listas de espera: 22 millones en 2025 y 3 millones en 2026
- Gratuidad de escuelas infantiles: 9 millones en 2025 y 23 millones en 2026
- Medidas de personal: 100 millones en 2025 y 22 millones en 2026
Estas inversiones buscan mejorar el bienestar de las familias y agilizar el acceso a servicios sanitarios y educativos.
Empleo público y cumplimiento fiscal
El crecimiento de empleo no asociado al PRTR supera el 9% respecto al cierre de 2025, con aumentos del 6% en gastos de personal, 11% en bienes y servicios y más del 50% en inversión de capital. Las plantillas de sanidad y educación crecen levemente por encima del 1%.
Para garantizar la sostenibilidad, la regla de gasto se alinea con los límites nacionales y europeos. En la siguiente tabla se detalla la evolución de la partida computable:
Este cumplimiento fiscal refuerza la estabilidad económica y permite a las administraciones planificar inversiones a medio plazo sin sanciones ni restricciones adicionales.
Impacto en ciudadanos y autónomos
El esfuerzo fiscal también recae en el ámbito individual. Para los autónomos y trabajadores, las cotizaciones de 2026 suponen:
- Cotización por contingencias comunes: 28,30% del total, 23,60% a cargo del empleador y 4,70% del trabajador
- Cotización por contingencias profesionales: 1,30% sobre la base de cotización
- Cese de actividad y formación: 0,90% y 0,10% respectivamente
- Mecanismo de equidad intergeneracional: 0,9% sobre la base de contingencias comunes
Además, las bases de cotización mínimas oscilan entre 653,59 € y 950,98 €, mientras que las máximas llegan a 1.300 € según tramos. Este sistema busca garantizar pensiones futuras y protección social para todos los perfiles profesionales.
Herramientas ciudadanas y conclusiones
La transparencia es un pilar esencial para la rendición de cuentas. Para comprender mejor el destino del gasto, los ciudadanos pueden:
- Consultas de la información presupuestaria disponible en portales oficiales
- Análisis comparativos entre comunidades autónomas y municipios
- Participación en procesos de presupuesto participativo
Al involucrarse y exigir información pública accesible y clara, se fortalece el control democrático y se fomenta una gestión más eficiente de los recursos.
En definitiva, revisar el gasto por categoría no solo revela dónde va tu dinero, sino que abre la puerta a una sociedad más activa y comprometida. Con datos precisos y herramientas adecuadas, cualquier ciudadano puede convertirse en vigilante de las finanzas públicas y contribuir al bienestar colectivo.