Niños y Dinero: Enseñando Finanzas a la Próxima Generación

Niños y Dinero: Enseñando Finanzas a la Próxima Generación

La educación financiera es una herramienta transformadora que puede marcar la diferencia en el futuro de nuestros niños y adolescentes. A través de conceptos básicos y métodos prácticos, podemos empoderar a la próxima generación para que tome decisiones económicas informadas y seguras.

Por qué la educación financiera importa desde temprana edad

El aprendizaje de facultades monetarias no debe esperar hasta la juventud tardía. Estudios recientes indican que la brecha educativa en España ha dejado a una mayoría de ciudadanos sin las nociones esenciales para gestionar sus finanzas. Según la OCDE, un 86% de la población española nunca recibió formación financiera formal en la escuela, y el 17% de estudiantes de 14-15 años obtuvo resultados bajos en competencias financieras en la evaluación PISA 2022.

En Estados Unidos, la situación no es muy distinta. Solo el 49% de los adultos respondió correctamente a preguntas básicas sobre finanzas en 2025, y la Gen Z (18-29 años) alcanzó apenas un 38% en pruebas especializadas. Esta falta de preparación tuvo un costo promedio de 948 dólares por persona en decisiones financieras equivocadas.

Retos y realidades en España y EE.UU.

Las disparidades demográficas revelan aún más desafíos. Las mujeres suelen obtener puntuaciones más bajas en evaluaciones financieras, y quienes carecen de alfabetización financiera enfrentan mayor probabilidad de restricciones por deuda y fragilidad económica. Ante este panorama, resulta urgente adoptar estrategias inclusivas y adaptadas a cada grupo etario.

Para comprender mejor estos datos, a continuación se presenta una comparativa de indicadores clave en ambos países:

Temas fundamentales para enseñar a los niños

Para sentar las bases de un responsabilidad financiera desde pequeños, es esencial cubrir una serie de conceptos clave que los niños asimilarán con mayor facilidad si se presentan de forma lúdica y práctica.

  • Ahorro y elaboración de un pequeño fondo personal.
  • Diferenciación entre necesidades y deseos.
  • Presupuesto familiar y control de gastos.
  • Fijación de metas financieras realistas.
  • Comprensión de riesgos e identificación de estafas.
  • Deuda responsable y cálculo de intereses.
  • Seguridad digital y cuidado de datos bancarios.

Métodos eficaces para fomentar el aprendizaje

La teoría cobra vida cuando se combina con la experiencia directa. Incorporar actividades prácticas y juegos facilita la interiorización de conceptos y convierte el aprendizaje en una experiencia gratificante.

  • Juegos de simulación de compra y venta con monedas de juguete.
  • Diálogos familiares transparentes sobre ingresos y ahorros.
  • Uso de aplicaciones y recursos digitales confiables.
  • Participación en proyectos de emprendimiento en miniatura.
  • Visitas a entidades bancarias o charlas con profesionales.

Programas e iniciativas que marcan la diferencia

En España, el programa Finanzas para Mortales de Banco Santander ha sido un ejemplo de éxito, con más de 1.831 sesiones formativas en 2025 y casi 276.000 participantes desde su creación. Esta iniciativa colabora con colegios e institutos para impartir contenidos adaptados a diferentes edades y niveles educativos.

Además, el Plan de Educación Financiera coordinado por la CNMV y el Banco de España, en alianza con el Ministerio de Educación, ofrece materiales y guías para docentes y familias, siguiendo las recomendaciones de la Comisión Europea y la OCDE.

Construyendo un futuro sólido

El verdadero impacto de la educación financiera se observa cuando los niños traducen el conocimiento en práctica diaria. Al fomentar hábitos de ahorro, planificación y responsabilidad, se contribuye a una sociedad más estable y resiliente.

Cada uno de nosotros, padres, madres y educadores, tiene la responsabilidad de iniciar estas conversaciones con empatía y constancia. Solo así lograremos forjar una mentalidad monetaria saludable que perdure en el tiempo y transforme positivamente el presente y futuro de nuestros hijos.

Invitamos a la comunidad educativa y familiar a sumarse al cambio, aprovechar los recursos disponibles y mantener un diálogo abierto y constructivo sobre finanzas. El bienestar económico de las próximas generaciones depende de las acciones que emprendamos hoy.

Por Maryella Faratro

Maryella Faratro